lunes, 20 de noviembre de 2017

Mi encuentro con Adolfo


             Bueno chicos... ya si que puedo contaros con pelos y señales mi cita con Adolfo:

             Llevaba dos días pensando en el encuentro, incluso me toqué en alguna ocasión pensando en ello, no dejaba de imaginar qué me depararía aquel momento tan esperado y frustrado hasta entonces, aunque tampoco quería hacerme ilusiones ni crearme falsas expectativas.

             Llegada la hora, King me dejó en una calle cercana al punto de encuentro y se marchó. La última frase que me dijo fue que fuese muy guarra..., sonreí, eso no hacía falta que me lo dijese, tenía intención de serlo, dentro de mis límites claro jeje.

             Llegué antes que Adolfo y mientras lo esperaba me sentí un poco nerviosa. Aunque confiaba en él, siempre me quedaba la duda de cómo se comportaría.

             Habíamos quedado justo detrás del hotel (¡para que íbamos a perder tiempo!) jaja. Sus primeras palabras fueron... estás guapísima! a lo que reaccioné con una sonrisa un tanto tímida, nos dimos dos besos y sin vacilar nos dirigimos hacia el hotel charlando y poniéndonos al día sobre nuestras vidas.

             Subimos a la habitación y estuvimos charlando un poco más. Me levanté a quitarme la chaqueta, y me acerqué a la ventana, él se levantó y me abrazó por la espalda, me besó el cuello y me giró quedando cara a cara. Empezamos a besarnos, su mano se deslizaba por debajo de mi camiseta, tocaba mi pecho por encima del sujetador, me acariciaba el abdomen y poco a poco me quitó la camiseta, seguido el sujetador y puso su mano en mi culo apretándome contra su polla.

             Nos tumbamos en la cama y me desabrochó el pantalón, seguíamos besándonos como si quisiésemos recuperar el tiempo perdido años pasados.

             Le susurré al oído de ir a la ducha (aunque lo conozca, me gusta que esté todo limpito en el momento). Nos metimos en la ducha juntos, y mientras el agua recorría nuestros cuerpos no perdimos el tiempo. Me puse de rodillas y me metí su polla en la boca, le escuché gemir, parecía que llevaba tiempo esperando ese momento. Acompañaba mi mamada con un masaje manual, hacía mucho que quería comerme esa polla y lo estaba disfrutando. Cuando tuvo bastante me apartó y me puso en pie contra la pared (como niña castigada, por mala) y empezó a besarme la espalda, rocorriéndola hasta llegar a mi coño por detrás. Empezó a comérmelo muy muy despacito, yo gemía de placer, hacía tiempo que imaginaba aquella situación.

             Habiendo jugado ya un rato en la ducha, tal cual estábamos fuimos a la cama, me puse encima y empecé a besarle, recorriendo su torso volví a encontrarme con su polla y empecé a comérsela y a masajearla, hasta que me dijo que parase que no aguantaba más.






             Le dije que se pusiese encima de mí si quería correrse en mis tetas. Le pareció buena idea y se colocó  a horcajadas con su polla en mi boca. Justo antes de correrse me dijo: ¿quieres que grabe como me corro?. Sin duda pensé en todos vosotros y dije un si rotundo. Yo seguí chupándosela hasta que antes de correrse se apartó y yo continué pajeándole hasta que explotó. Y vaya si explotó, !qué chorro!, jajajaj.




            Después de limpiarne llegó mi turno. Yo ya había estado a punto en la ducha pero me pude resistir. Me coloqué sobre él con mi coño en su boca, y me lo comió hasta que me corrí, me encantó, la verdad que el chico lo hace muy bien jeje.

             Nos volvimos a duchar, aunque esta ducha fue más tranquila, por turnos jeje. Mientras él se duchaba yo aproveché para mandarle una foto a mi chico que se que lo estaba esperando y para que pudiera subirla al Twitter.  Una vez duchados, nos tumbamos en la cama a seguir charlando desnudos (haciendo tiempo para el próximo).

             Cansada de escucharle me lancé y empecé a besarle, volvimos a calentar el ambiente, bajó hasta mi coño de nuevo y empezó a comérmelo, y después su turno cuando pude deleitarme nuevamente con su polla.


             Yo no se... pero a mi este chico me pone muchísimo, no es normal.... él se dio cuenta, porque me dijo que estaba chorreando.

             Mientras le comía la polla, le dije que cogiese mi móvil y que hiciese unas cuantas fotos, no puso pega, es más creó que le ponía bastante aquella situación.



             Acto seguido se puso el preservativo y me puso de pie, contra la pared. Así mismo y de espaldas comenzó su penetración, bendita penetración, sabía perfectamente cual eran mis gustos, despacito y con buena letra... Nos fuimos hacia el lavabo donde seguía follándome mientras nuestras miradas de placer y lujuria se veían reflejadas en el espejo.

             Volvimos a la cama y le dije que no aguantaba más. Me dijo que quería que me corriese, y como soy tan obediente me corrí entre gemidos.

             Estaba exhausta pero no iba a dejarlo así, él se puso boca arriba en la cama y yo me puse encima para cabalgarlo. Cogió mi móvil y me dijo que quería hacer una foto en esa posición para él, le dije que mientras no se viese mi cara que hiciese las que quisiese. Mientras lo cabalgaba, me pidió varias veces que parase, que no aguantaba y que no se quería correr aún... paré dos veces a la tercera por un oído me entró y por otro me salió... jaja, yo seguí a mi ritmo hasta que se volvió a correr, aunque esta vez dentro (con preservativo).


             Habíamos quedado bien satisfechos e iba siendo hora de acabar.

             Ya habían pasado las dos horas que le dije a Adolfo que mi chico estaría ocupado, así que nos vestimos y con mucho disimulo salimos del hotel cada uno por un lado. 

             Mi chico me esperaba cerca, y le conté con detalle lo ocurrido, le encantó escuchar de mi boca lo que acababa de hacer, además quedó muy satisfecho con las fotos. 

             Yo he quedado muy contenta y satisfecha, hacía tiempo que quería follarme a este chico y por fin he podido añadirlo a mi lista de trofeos, pero esto no quedará aquí, seguimos hablando bastante por whatsapp y me ha propuesto un trío con su mejor amigo... me pasó su facebook e instagram y... sí, no está nada mal, me los pienso follar a los dos. ¡Sólo queda cuadrar fechas!

             Se lo he comentado a King y no le hace mucha gracia lo de no estar presente, pero prefiere eso a que me quede con las ganas, además habrá más fotos y sumo una deuda más con él, de forma que ya tengo que aceptar dos fantasías-deseos suyos ¡sin rechistar! jejej. Un besoooo.

                                                                                                  (Queen)

viernes, 17 de noviembre de 2017

Mañana Queen tiene una cita con Adolfo.


             Parece que esta vez habrá encuentro sin problema alguno. Como no nos pilla en nuestra casa y no teníamos intención de dedicarle tiempo a nuestras fantasías (por haber otras prioridades), Queen no llevaba consigo ninguno de sus modelitos, así que fuimos a buscar algo de urgencia.

             No permitían dos personas en el probador y le dije a Queen que yo esperaba fuera y que me fuese mandando fotos. Al ver el primero que se probó, le dije que no perdiese más tiempo jeje, no le queda nada mal ¿verdad?, ya haremos algunas fotos con el conjunto completo. Esta foto es dentro probador y como no se pudo probar el tanga pues no hemos podido enseñarlo, pero compró uno a juego que mmmm... jejeje.


             Mientras tanto Adolfo no para de escribirle haciéndose sus mil y una pajas mentales jejeje, piensa que Queen no tiene tabúes jeje, pero bueno, ella se lo está dejando muy claro. Parece que no sólo ha entrado en razón con lo de las fotos, sino que está motivado con ello a cambio de quedarse alguna (sin caras evidentemente), así que con un poco de suerte podréis ver algo. Le he dicho que en algún momento que Adolfo se despiste o vaya al servicio o lo que sea, si puede, que me adelante alguna foto para ponerla en Twitter en el momento, ¡así que estad atentos! Recordad que quien no tenga Twitter, lo podrá ver en el gadget del margen derecho del blog.

             Os dejo alguna que otra conversación, mañana va a ser un día muy calentito para nuestra reina jeje. Un saludo a todos y que tengáis buen fin de semana. El encuentro será sobre las 20:00 más o menos.


                                                                                                     (King)



miércoles, 15 de noviembre de 2017

Adolfo, por fin.


             En febrero hablábamos de la tensión sexual no resuelta que sentía Queen hacia dos antiguos amigos suyos, dos espinitas que tiene clavadas. Uno de ellos ha quedado descartado totalmente porque el tiempo ha jugado demasiado en contra de su físico.

             Sin embargo, con Adolfo,  ha vivido una serie de problemas que impedían ese esperado encuentro. Vamos a recordar la entrada en la que contábamos como habiendo quedado con Queen (fin de semana completo), en el último momento este chico le dijo que no podía quedar. Si leéis el enlace fue una putada para ella y quedó muy decepcionada.

             Lo que yo tenía muy claro, pensando como hombre, es que volvería. Todos sabemos que mientras tenemos donde mojar el churro estamos tranquilitos, y cuando no tenemos trinchera nos ponemos a tirar de agenda. Pues tal cual Adolfo volvió, suplicó, y esto, también lo contamos en su día en otro post.

             Y por último el post de la venganza en que ella queda con él y finalmente por diversos motivos decide no asistir a la cita, dejándolo tirado con las ganas.

             Pues bien, han pasado ya seis meses desde entonces y Adolfo ha ido hablando a Queen por whatssap ocasionalmente, ganándose poco a poco nuevamente su confianza, hasta el punto en que coincidiendo en la misma ciudad ha insistido para quedar, y a Queen le apetecía.

             Ella de vez en cuando me cuenta lo que le escribe, me dice cuando va y cuando viene... vamos que lo tiene presente y me hace verlo. Últimamente y sin tener con él impedimento por cuestiones geográficas me lo ha mentado más de lo habitual, y me ha dicho que sabe que yo no le permitiría tener un encuentro con él. Y como soy un pedazo de pan... y me muero por que se coma otra polla... jajaja, le he dicho que a mí no me tiene que pedir permiso, pero que a cambio, puesto que habíamos quedado en que Adolfo quedaba descartado, tendría que hacer algo que yo le pidiese sin rechistar. No he pensado aún el qué, pero ya estoy dándole vueltas a la cabeza.

             El caso es que el sábado por la noche, aprovechando que me voy al cine con unos amigos le dirá que tiene un par de horas mientras yo no estoy (recordad que él piensa que yo no se nada), ya le he dicho que quiero al menos una foto y que no se le olvide ni un detalle porque tiene que contároslo con pelos y señales. De momento os dejo con algo de la conversación.



                                                                                                                                      (King)

     

lunes, 13 de noviembre de 2017

Cuckolding, la última fantasía sexual "para intelectuales".


             De casualidad me he encontrado un artículo escrito por Héctor G. Barnés, publicado en El Confidencial, que no tiene desperdicio alguno acerca de este mundo que cada vez nos engancha más y que puede despejar las dudas de más de uno.

             Y es que por más que lo veamos cada vez más normal, no dejamos de pensar el motivo por el cual nos excita ver a nuestras mujeres con otros. Estoy generalizando, pero sobre todo hablo por mí.

                                 Foto inédita: Encuentro con Pablo 

             Ahí va el artículo:

             Aunque durante mucho tiempo se ha considerado una afrenta, cada vez más varones encuentran excitación en ver a su esposa con otro hombre. ¿Por qué?

             Un gran número de los insultos españoles más utilizados está relacionado de manera estrecha con la infidelidad de la pareja: “cabrón”, “cornudo”, “cabrito”… Apelativos que hacían referencia a la deshonra que tradicionalmente ha supuesto para la virilidad masculina que la esposa se acostase con otro. Deshonra… ¿o fetiche? Basta con echar un vistazo a cualquier página de contenidos pornográficos para descubrir que los relacionados con cornudos (o “cuckold”, como se conoce en inglés) abundan cada vez más.

             Al fin y al cabo, si hasta 'The Independent' le dedica un artículo al tema, es que el río agua lleva. Como explica el texto, las búsquedas de este fetiche en Google se han doblado durante los últimos doce años. Este recoge algunos testimonios de mujeres que afirman cosas como “no puedo creer que mi marido me deje tener todo el sexo que quiero con mi novio” u otros que, después de contar a su pareja cómo le han engañado, se excitan enormemente y piden conocer todos los detalles posibles.

             No tiene nada que ver con los tríos: esta fantasía se encuentra probablemente mucho más cerca de las esposas o los látigos que de un 'menage-a-trois'

             Lo señalaba la página A Billon Wicked Thoughts, dirigida por los neurocientíficos Ogi Ogas y Sai Gaddam y destinada a explorar lo que internet tiene que decir sobre nuestros gustos pornográficos: es el segundo término más buscado por los heterosexuales, después de “joven”. Lo que no queda tan claro es la motivación que se encuentra detrás de esta fantasía “para intelectuales”, como afirmaba un reportaje publicado en 'The Daily Beast' ante la mofa de los lectores. Eso sí, no tiene nada que ver con los tríos (puesto que el cornudo no participa): esta fantasía se encuentra probablemente mucho más cerca de las esposas o los látigos que de un 'menage-a-trois'.

             Como siempre que un término semejante se pone de moda, todo el mundo tiene algo que aportar al debate: medios de comunicación, psicólogos, sociólogos, psicoanalistas o evolucionistas biologicistas, que siempre tienen una buena teoría a mano para intentar explicar cualquier cosa. Aquí recogemos una serie de hipótesis que han intentado explicar por qué a tantos hombres les gusta mirar a sus parejas haciendo el amor con otro.

             Una nueva forma de humillación

             Si ser un cornudo es una forma de sadomasoquismo, debemos entender que el placer se obtiene de ser humillado. Como recordaba uno de los reportajes más completos sobre el tema, publicado en la revista 'Playboy' por el experto en sexología Justin Lehmiller, en muchos casos estos “cornudos” desean que los hombres que se van a acostar con sus parejas tengan penes mucho más grandes que los suyos.

             Para estos hombres, garantizar a su esposa la libertad de expresar con otros varones su sexualidad es una fuente de excitación

             Hay quien incluso considera que esta atracción puede estar originada en el miedo de los hombres a que sus mujeres les engañen, y que puede llegar a ser una manera de prepararse psicológicamente para dicha situación, como ocurre con el columnista Don Savage. Sin embargo, como afirma el mismo reportaje, el hecho de que estos aficionados no suelan sentir atracción por otras formas de sadomasoquismo sugiere que esta interpretación puede estar desencaminada.

             Transgresión: todos salimos ganando

             En 'Psychology Today', el doctor Leon Seltzer utiliza la obra de David J. Ley 'Insatiable Wives: Woman who Stray and the Men who Love Them' (Rowman & Littlefield Publishers) para intentar explicar la excitación producida por estos encuentros. Entre ellas, se encuentra la de experimentar de manera vicaria la relación sexual que él mismo está acostumbrado a protagonizar, esta vez como espectador, y no como ejecutor. Además, así, el hombre se libera de los límites impuestos por el superego durante el acto, que le controlan sin parar.

             La relación cornuda sería, en este sentido, una doble transgresión. Por una parte, la de la mujer que rompe su voto de fidelidad, pero también la del hombre, que le ha animado a hacerlo. Así visto, el acto cornudo no sería una forma de ser dominado, sino también de dominar, puesto que es el hombre quien decide si su mujer puede estar con otro y en qué condiciones. Además, explica el artículo, el hombre puede sentirse bien, incluso generoso, al permitir a su mujer disfrutar plenamente de su sexualidad: “Para estos hombres, garantizar a su esposa la libertad de expresar su sexualidad con otros varones es una fuente considerable de excitación”.

             ¿Qué puede disparar más el nivel de testosterona de un hombre y excitación que una fantasía tan narcisista?

             Como sugería el psicólogo Roy Baumeister en 'Masochism and the Self' (Psychology Press), se trata también de una forma de escapismo, en la que se obtiene placer al delegar las responsabilidades amatorias en otro hombre.

             El rey de la colmena

             ¿Y si, en lugar de buscar el placer a través de la humillación, lo que consiguen los cornudos no es otra cosa que reforzar su propia autoridad? Ley recuerda que vivimos en una cultura “pornificada” en la cual nuestras relaciones y percepciones sexuales están condicionadas por la exposición a los discursos de poder del porno. En este caso, el hombre que “presta” a su mujer la imaginaría como “una seductora y provocativa estrella porno”, dispuesta a ofrecer su sexualidad a un “súpersemental que introduce su pene gigante en cualquier orificio que ella tenga para ofrecer”.

             De esa manera, es la mujer la que se convierte en un ente hipersexual deseado por otros machos viriles (más que él), mientras el cornudo es consciente de que él sigue siendo su “propietario”. “Aunque suene machista, ¿qué puede disparar más el nivel de testosterona de un hombre y excitación que una fantasía tan narcisista?”, se pregunta Seltzer. Como Ley explica a 'Playboy', es una especie de “síndrome del rey de la colmena”: “A muchos hombres les gusta pensar 'mira qué mujer sexy tengo' y de qué manera eso se refleja en su poder”, señala. “Mostrar y compartir a la mujer de uno es un símbolo de estatus”.

             Enmascarando la bisexualidad

             Una de las primeras cosas que se les pasa a algunos por la cabeza para explicarlo: ¿y si contemplar a tu pareja hacer el amor con otro hombre no fuese otra cosa que un subterfugio para ver a otro hombre haciendo el amor sin tener que replantearse la propia sexualidad? Ley afirma que más de la mitad de hombres entrevistados admitió que sus impulsos bisexuales eran importantes a la hora de apostar por esta fantasía. En ese caso, la duda puede resolverse atendiendo a en qué se centra el hombre que observa: ¿en su mujer, siendo penetrada por otro varón, o en este… en cuyo caso puede sentir una atracción hacia él o, también, convertirse en un agente vicario para su propia pasión?

             La competición del esperma

             Llegamos (era inevitable) a las teorías biologicistas que, curiosamente –ya que es un psicólogo social– es la que más convence a Justin Lehmiller. Según la teoría de la competición del esperma, cada vez más popular a pesar de la controversia que existe en torno a ella, los hombres fabrican un semen de mayor calidad cuando consideran que están compitiendo con otros por fertilizar a una mujer. Esta teoría se basa, entre otras, en una investigación publicada en 'Biology Letters' que descubrió que los hombres eyaculaban tres veces más esperma activo cuando veían a varios hombres haciendo el amor a una misma mujer que cuando el trío estaba formado íntegramente por mujeres.

             Esto refleja una interacción de la liberación sexual, de la destrucción de la privacidad y los valores sexuales más liberales

             Según esta teoría, la competencia mejora la calidad del semen y, por lo tanto, aumenta las posibilidades de dejar embarazada a la hembra. Así pues, sentirse un “cornudo” y excitarse con ello provocaría comportamientos que ayudarían a los hombres a vencer en una hipotética competición de esperma. Es parte de la controvertida teoría que el biólogo Robin Baker expuso en su libro de 1995 'Sperm Wars', un volumen que defendía la existencia de una inacabable guerra entre hombres por fecundar al máximo número de mujeres posibles. Una hipótesis a posteriori que, como suele ocurrir con el evolucionismo, resulta bastante discutible.

             Por fin, ¿la solución?

            Hay teorías para todos los gustos que, todo sea dicho, sirven para defender una cosa o su opuesta (del machismo del “me gusta porque es mía” al supuesto feminismo de “me gusta porque así es libre”). Como suele ocurrir, probablemente la solución se encuentre en una mezcla de todos los factores sociológicos, biológicos y culturales que provocan que un auge así solo sea posible en determinadas circunstancias. Como añade Ley, esta moda “refleja una compleja interacción de la liberación sexual femenina y económica, de la destrucción de la privacidad y el secretismo por la tecnología, de los matrimonios cambiantes y de los valores sexuales más liberales”. Un cóctel que ha eclosionado en estos sueños de cornudos.


            Hasta aquí el artículo, espero que os haya gustado, y de paso si hemos despejado alguna duda, mejor que mejor, en mi caso me identifico plenamente con la idea de "La competición del esperma" y algo de "El rey de la colmena", el resto lo descarto completamente.

                                                                                                                                         (King)

viernes, 10 de noviembre de 2017

Los regalitos de Artillero (Medias)


             Aquí más fotos con otro de los regalitos de Artillero, unas medias que ¡me encantan!, el babydoll fue algo pensado entre los dos, pero estas medias fueron totalmente por iniciativa suya, y la verdad que tiene muy buen gusto. ¿Pensáis igual? jeje, un besazo y que tengáis un buen finde.










                                                                                     (Queen)